Ayer volví a un tablado. Me acompañaron o acompañé a Blanca de Tabaré y a Lizzie. A Blanca de Tabaré la conocí por medio de mi trabajo. Es una actriz en vías de desarrollo, con un gran potencial que no se por qué no aprovecha. Yo creo que bien podría ser una letrista de murga...me hace reir mucho. Tiempo al tiempo.
A Lizzie la conocí en un curso de japonés que hice hace algunos años. Estaba al pedo...o más bien en pedo, el día que me inscribí. Lizzie se dedica al mundo de las comunicaciones y entiendo el por qué de su elección. Es la típica "cotorrra empachada". Al principio me mareaba con tanta cháchara, ahora ya me acostumbre y se tolera.
Apenas llegamos al tablado, nos fuimos a comprar el néctar veraniego (entiéndase una lata de cerveza). Nos ubicamos y allí transcurrió el espectáculo. Cerveza va, cerveza bien, al baño vas, del baño vengo...
Como todo lugar en donde se concentra una gran cantidad de gente, es divertido ver la clases de "animalitos" que se hacen presentes: los deportistas que se parten al medio y que se la pasan mirando minas, la doña y el don que llevan mate y termo y almohadoncitos para que el traste no se les acalambre. La viuda con cara de ojete. La mami con la nena que se molestan porque los de atrás hablan y no pueden disfrutar del espectáculo. La mina que se la pasa mandando mensajes de texto y ni se entera de lo que pasa alrededor. El panchero al que le falta un diente. El presentador que hace chistes boludos. Los boludos que se cargan al presentador. Los nenes que rompen las pelotas encima del escenario...en fin, una selva llena de "animalitos". Para todos los gustos.
Finalmente cuando se hacía la hora de la tan ansiada presentación de Agarrate Catalina los tipos se subieron 10 minutos al escenario y se fueron a cantar a la vereda. Allí fuimos con Blanquita y con Lizzie. Nuestro obejtivo: Tabaré Cardozo.
Misión cumplida:

PD: al final nos olvidamos de apretar el pomo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario